Templo de La Inmaculada Concepción

Calle Canal esquina con Hernández Macias
Centro Historico, C.P. 37700
San Miguel de Allende, Gto. Méx.

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Esta iglesia, conocida localmente como “Las Monjas”, se construyó originalmente como parte de un extenso complejo habitacional, y como sigue siendo ahora, un convento para las monjas de la orden de la Inmaculada Concepción. La iglesia se construyó entre 1755 y 1842, y la elegante cúpula la agregó Zeferino Gutiérrez en 1891, inspirándose en la iglesia de Los Inválidos en París. Queda al lado del Centro Cultural El Nigromante, el cual era originalmente el claustro del convento. 
El Convento Real de la Purísima Concepción, fue construido por iniciativa de María Josefa Lina de la Canal y Hervas (1736 – 1770). Hoy Centro Cultural Nigromante “Bellas Artes”. 
El conjunto religioso que forman el Templo y el Convento de la Purísima Concepción, representa uno de los logros más importantes de la población que habitó la entonces villa de San Miguel el Grande (hoy de Allende) hacia el siglo XVIII.

El conjunto religioso que forman el Templo y el Convento de la Purísima Concepción, representa uno de los logros más importantes de la población que habitó la entonces villa de San Miguel el Grande (hoy de Allende) hacia el siglo XVIII. 

El Convento Real de la Purísima Concepción, fue construido por iniciativa de María Josefa Lina de la Canal y Hervas (1736 – 1770). Hoy Centro Cultural Nigromante “Bellas Artes”. 

A la muerte de sus padres, María Josefa Lina de la Canal heredó un capital de 70 000 pesos. Hacia 1751 con escasos quince años de edad, dio a conocer sus deseos de ser religiosa. 

Fue el padre Luís Felipe Neri de Alfaro el primero en conocer los deseos de María Josefa, a quien el mismo recomendó trasladarse al santuario de Atotonilco, para que con el amparo de la oración y de la penitencia definiera sus pensamientos. Tras ocho días de encierro, reiteraba no sólo su decisión por tomar los hábitos, sino también de fundar un convento en la villa de San Miguel el Grande dedicado con profundo fervor a la inmaculada Concepción, empleando el capital que le había heredado su padre. 

El 21 de Septiembre de 1754 el rey Fernando VI emitió en España la licencia para la edificación del recinto. 

Desde los primeros momentos de la fundación del convento hasta la inauguración del nuevo edificio, Maria Josefa de la Canal trabajó para sostener económica y espiritualmente el proyecto que ella misma había ideado. 

Murió cinco años después de que se inaugurara el convento de la Concepción ( el 9 de agosto de 1770). 

La fábrica del Templo y Convento de la Purísima Concepción fue encomendada a un arquitecto queretano, Francisco Martínez Gudiño. 

Gudiño fue auxiliado con el trabajo de tres artistas originarios de San Miguel: Pedro Joaquín de Tapia y Salvador Antonio Hernández, experimentados alarifes y maestros de arquitectura, así también contó con la asesoría de Francisco de Lara Villagomez.


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